Qué hermoso es ver los primeros pasos de tú hijo... como algo mágico, sin saber muy bien como ha sido, descubres que a lo largo de un año, los bebés pasan de ser, seres indefensos, que necesitan día y noche de nuestros cuidados, amor, paciencia y cariño, a comer prácticamente de todo, entender el 90% de las palabras, y echarse a andar como ese ser libre que es y que necesita descubrir todo, absolutamente todo.
Yo lo observo, hoy perpleja de los cambios tan grandes que ha dado, y de como se ha formado ese bebé, hermoso y puro, con sus pequeños arranques de carácter y mal genio, acompañados de una personalidad que se forja día a día, aun así el me soríe a cada paso, y a mi se me saltan las lágrimas casi sin poderme contener.
Lo hemos hecho muy bien, sé que a pesar de las dudas, del mal tiempo, de la crisis personal, de los problemas que hemos tenido este año, se que el trabajo con nuestro hijo ha sido impecable y eso me da fuerzas, porque sinceramente en muchas ocasiones he creído que mi matrimonio se iba abajo, y que no seriamos capaces de superar tantos sinsabores, tanta amargura, camuflada a menudo en reproches y más reproches, ahora se con el paso del tiempo, que voy aprendiendo a ceder, y a luchar por un amor que perdura, que nuestro hijo nos ha dado un inmenso motivo para seguir juntos, y no perdernos con tantos y tantas cosas buena que todavía nos quedan por hacer.
Sabía que la vida estaba compuesta de innumerables e impredecibles cambios, mi madre siempre me insistió en ellos, pero es ahora cuando soy consciente de lo que conllevan, y lo cautelosos que debemos ser ante ellos, un mal gesto, una palabra sin ser escuchada, un comentario en el lugar y en el momento inadecuado, pueden arruinar años y años de comprensión y cariño, porque uno está al límite y cuando se está límite uno no sabe ni quien es.
En la búsqueda de quienes somos, en tiempos difíciles, pero con la fuerza interior de tirar para adelante, ya no por ti, sino por los que esperan de ti, una sabe que no esta sola, que la vida nos trae siempre a esas personas amigas, a esos padres y hermanos comprensibles, a esa pareja que te ama, por encima de cualquier cosa, a ese hijo que está lleno de inolvidables momentos, lleno de miradas cómplices, y abrazos tiernos, de cuentos y caricias, y primeros pasos, marcados todavía por la inseguridad y el desequilibrio, pero siempre seguros de que mis brazos, al menos por ahora, estarán siempre para protegerle.
Ahora mi pequeño me mira, me observa escribiendo estas lineas que me ayudan a liberar mis pensamientos, y me llama "mamá", con sus pequeños bracitos alzados al aire para que le coja....confieso que yo también lo estoy deseando, ya es la hora de volver a mis tareas.
Un abrazo a todos y gracias por escucharme, bueno por leerme.
1 comentario:
Pero qué guapa y grande eres!!!!
GUAPAAAAAAAAAAAAA!!!!
Me encanta tu blog!!!!
Elena
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