Mi mujer interior, en qué momento la perdí????, en que momento que ya no recuerdo, dejé de escuchar lo que mi voz interna me decía???, yo creo que no es que no la oiga, sino que la dejas un rato, para atender otras cosas, pañales, llantos, abrazos, pesadillas, risas, juegos, paseos, caricias, y eso es lo más importante porque, también tú intuición femenina te llama al cuidado del bebé, que pide tu amor a todas horas y... qué feliz te sientes al saber que sólo tus abrazos calman los llantos de un bebé perdido y hambriento, pero esta maravillosa maternidad tiene su doble cara, al menos para mi la tiene, porque no exagero cuando dices que lo dejas todo por estar a su lado, y eso se convierte en una adicción pero también en una trampa, porque después de haber criado a tú hijo, cuando ya no te necesite, que será de ti, que será de tus proyectos, de tu trabajo, de tu voz interior.
Y lo lógico es lo que me esta pasando ahora, perder la noción del tiempo, no saber donde esta esa mujer, sus metas y logros, porque cuando pasas 24h con tu precioso bebé, no tienes tiempo de mucho más que de estar a su lado, y dedicarle y profesarle todo, absolutamente todo, hasta tu mujer, porque pasas a ser mamá, mamá feliz, sintiéndose a veces rara, por no sabiendo que rumbo tomar.
Ha pasado casi una año desde que dí a luz, y...ha sido un viaje largo, es verdad, ha sido una aventura diaria que no desearía que se acabara nunca, que volvería a repetir una y mil veces, pero con algunos cambios, y me entristece pensar que ha crecido tan deprisa, que el tiempo de necesitarme exclusivamente se va acabando, y por un lado no quiero despegarme, pero por otro...pienso en respirar un poquito, porque la mujer que está en ti, tiene de nuevo la oportunidad de reinventarse, de volver a hacer cosas sola, volver a cruzar la puerta de ser madre,mujer, amiga, empresaria, trabajadora, que siente que todo es posible para ella, que sabe que puede con eso y con mucho más, que sabe que no está sola,que ha decidido construir un hogar, y seguir siendo ella misma, sin morir en el intento.
Y amo a mi precioso hijo con todas mis fuerzas, como nunca antes había sentido nada, y le quiero más allá de lo palpable, enraizado en mi interior sabiendo que él es parte de mi ser, y así seguirá siendo, y...ahora quiero también no olvidar a mi mujer interna, que a ratos me reclama, y debo pulir a mi deshabitada mujer, y empezar a limpiar, al igual que limpio mi casa, y y pintar las paredes, recomponerme, y eso llevará tiempo, lo encontraré aunque sólo sea a ratos.
Os mando un abrazo inmenso